Catálogo, pedidos, pagos y envíos en un solo sitio. Y una tienda pública que se ve como las de abajo.

Tu catálogo sale solo en Google Shopping, y lo que gastas en Meta se mide contra lo que vendes. Sin exportar un fichero a mano.

Alguien compra por primera vez y le llega su correo de bienvenida con su código. Lo montas una vez y se manda solo.
Marta hace queso manchego. Pedro graba bodas. Los dos venden con una tienda hecha con Gufi, y ninguno de los dos vídeos habla de software: cada uno enseña su oficio.
Su quesería por dentro, de la leche al envío. Sale ella.
Un tráiler suyo. No sale él: sale lo que vende.
El catálogo y el carrito son iguales en todas partes. Lo que cambia es quién valida tu factura, con qué paga tu cliente y qué transportista llega. Y si vendes desde Canarias, Ceuta o Melilla, cada envío a la península es una exportación.
Ver qué cambia según dónde vendas