Gufi

Arreglos de ropa

Cuarenta bolsas colgadas y en dos no sabes de quién son

Entra ropa de otros todo el día: un bajo, dos cremalleras, un vestido para el sábado. Lo único que une la prenda con su dueño es un número, y cuando ese número falla el problema es gordo.

Describir lo que necesito
El mostrador y el percherón
Prenda y número
Cada prenda que entra con su número, su dueño y dónde está colgada.
Tipo de arreglo
Qué hay que hacerle, con su precio de tarifa.
Prueba y recogida
Si hay que probar antes y para qué día está prometida.
Trabajo para tiendas
Los arreglos que manda una tienda, agrupados para facturar al mes.
Cobro al entregar
Lo que se cobra en el momento de dar la prenda, y lo que queda a deber.
Prendas sin recoger
Lo que lleva meses colgado y a quién hay que avisar.

Lo que no resuelve una libreta de encargos

La prenda es ajena y tiene que volver

No es stock: es la chaqueta de alguien. Cada una necesita su número, su sitio en el percherón y su fecha, y un extravío no se compensa con dinero.

El precio se repite y por eso tiene que ser tarifa

Un bajo de pantalón cuesta lo mismo las trescientas veces que lo haces al año. Tener la tarifa dentro evita discutir el precio en el mostrador y permite decirlo en dos segundos.

Para un taller de mostrador

Con la prenda numerada y la tarifa dentro ya se resuelve lo que hoy falla; el trabajo para tiendas se añade si una parte del volumen viene de comercios.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 3.000 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuántas prendas entran al día

Dinos cuánto volumen mueves y si trabajas también para tiendas. Te devolvemos el esquema montado y su coste.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 3.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Dudas de mostrador

¿Se avisa al cliente cuando está lista?

Sí, con un mensaje al acabar. Es lo que reduce el montón de prendas sin recoger, que es espacio y dinero parado en el percherón.

¿Vale si cobro parte al dejar la prenda?

Sí: se apunta la señal al entrar y lo que falta queda pendiente para la entrega. Así en el momento de dar la prenda se sabe exactamente qué se cobra.

Otros sectores con pantallas que enseñar