Arreglos de ropa
Cuarenta bolsas colgadas y en dos no sabes de quién son
Entra ropa de otros todo el día: un bajo, dos cremalleras, un vestido para el sábado. Lo único que une la prenda con su dueño es un número, y cuando ese número falla el problema es gordo.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve una libreta de encargos
La prenda es ajena y tiene que volver
No es stock: es la chaqueta de alguien. Cada una necesita su número, su sitio en el percherón y su fecha, y un extravío no se compensa con dinero.
El precio se repite y por eso tiene que ser tarifa
Un bajo de pantalón cuesta lo mismo las trescientas veces que lo haces al año. Tener la tarifa dentro evita discutir el precio en el mostrador y permite decirlo en dos segundos.
Para un taller de mostrador
Con la prenda numerada y la tarifa dentro ya se resuelve lo que hoy falla; el trabajo para tiendas se añade si una parte del volumen viene de comercios.
Cuántas prendas entran al día
Dinos cuánto volumen mueves y si trabajas también para tiendas. Te devolvemos el esquema montado y su coste.
Dudas de mostrador
¿Se avisa al cliente cuando está lista?
Sí, con un mensaje al acabar. Es lo que reduce el montón de prendas sin recoger, que es espacio y dinero parado en el percherón.
¿Vale si cobro parte al dejar la prenda?
Sí: se apunta la señal al entrar y lo que falta queda pendiente para la entrega. Así en el momento de dar la prenda se sabe exactamente qué se cobra.
