Automatización y robótica
Lo que entregas no se puede tocar, y por eso el alcance se estira
Vendes programa de autómata, visión y un robot que hace lo que tú le escribiste. Nada de eso aparece en un albarán, así que cada petición de más suena a un detalle hasta que son tres semanas.
Describir lo que necesitoVender algo invisible tiene dos problemas
La discusión es el alcance, no el precio
Cuando lo entregado es software, cada añadido parece pequeño. Lo único que sostiene la conversación es una lista de lo que entra y lo que no, escrita antes de empezar y actualizada cada vez que alguien pide algo por teléfono.
Custodias los programas de tus clientes
Tienes la última versión del autómata de media comarca. Saber qué corre hoy en cada máquina y dónde está su copia buena es lo que evita que una avería de madrugada acabe en reescribir un programa entero.
Qué cuesta para un integrador
Una ingeniería con programadores, eléctricos y montaje suele moverse entre diez y cincuenta personas.
Cuéntanos qué automatizas
Describe tus proyectos; al enviarlo verás módulos y precio.
Preguntas de integrador
¿Se puede llevar un registro de versiones por instalación?
Sí, con la fecha de cada cambio y quién lo hizo. En este oficio es lo que convierte una urgencia nocturna en diez minutos en vez de una noche entera.
¿Y las peticiones que llegan por teléfono?
Se apuntan como fuera de alcance con su importe estimado, y se le enseñan al cliente juntas. Es más fácil cobrar diez cosas vistas a la vez que diez una a una.
