Casa de subastas
Cada lote tiene dos clientes: el que lo trae y el que lo puja
Entre la consignación y la liquidación hay un catálogo que hay que cerrar en fecha, una estimación, un precio de reserva que no se publica, un martillo y dos comisiones distintas. Todo eso por lote, y hay cuatrocientos.
Describir lo que necesitoPor qué la sesión manda sobre todo
El catálogo tiene fecha de cierre y no espera
Lo que no está fotografiado, medido y descrito el día de cierre no entra en esa sesión y se queda tres meses. Hace falta ver qué lotes van completos y qué les falta, no una lista de piezas sueltas.
Después del martillo empieza el trabajo administrativo
Adjudicado no es cobrado ni retirado. Quedan las facturas al comprador, las comisiones, los gastos del lote y la liquidación al consignante, que es lo que más tarde y lo que más reclama.
Lo que cuesta montarlo en una sala
Una casa de subastas con catalogación propia, sala y administración se mueve en el tramo intermedio de equipo, y ahí el estimador deja esta horquilla.
Cuéntanos cómo montas una sesión
Describe cómo preparas el catálogo y cómo liquidas: al enviarlo verás el esquema con sus módulos.
Dos preguntas
¿Se pueden recoger pujas de ausente antes de la sesión?
Sí: se registran contra el lote con su límite y quedan listas para la sala. Si además subastáis en una plataforma de terceros, la forma de traer esas pujas depende de lo que esa plataforma permita y se mira antes de prometerlo.
¿El catálogo se puede sacar del propio sistema?
Se puede: la ficha de cada lote ya tiene descripción, medidas, estimación y fotos, así que la salida a maquetación o a web se hace desde ese dato en vez de volver a escribirlo.
