Catering de eventos deportivos
Doce aperturas al año, tres horas cada una y ochenta personas que vienen ese día
No hay rodaje posible: el partido empieza, el descanso dura quince minutos y ahí se juega la caja entera. Lo que no esté montado a las seis ya no se vende.
Describir lo que necesitoPor qué esto no es un restaurante con mucha gente
Contratas una plantilla nueva cada jornada
Quién viene, en qué quiosco, a qué hora entra y cuánto cobra por el día. Sin eso ordenado antes, el partido empieza con dos barras sin abrir.
La demanda no la decides tú
Un rival grande, una final o un día de lluvia cambian la venta por completo. La previsión sale de lo que pasó en partidos parecidos, no de una media.
Lo que cuesta en un recinto deportivo
Sumando el personal eventual de cada jornada, la plantilla que se gestiona ronda las decenas largas o el centenar.
Explícanos cómo montas el estadio
En cuanto le des a enviar tienes delante las pantallas y el precio.
Dos dudas de las que salen siempre
¿Funciona si el recinto no tiene buena cobertura en las gradas?
Se diseña para que el cobro no dependa de la red: cada punto vende aunque esté aislado y sube el detalle al recuperar la conexión.
¿Vale para conciertos en el mismo recinto?
Sí, y conviene: un concierto se parece más a otro concierto que a un partido, y tenerlos separados es lo que hace útil la comparación.
