Centro ecuestre
Al mismo señor le cobras el box, la clase y la herradura, y lo apuntas en tres sitios
Un propietario deja el caballo, su hija monta los jueves y a mitad de mes llega la factura del veterinario que hay que repercutir. Son tres cuentas del mismo cliente y a final de mes nunca salen a la primera.
Describir lo que necesitoDos cuentas que se mezclan siempre
El box fijo y la clase suelta no se cobran igual
El pupilaje es una cuota que corre sola todos los meses; la clase se consume o se pierde. Juntarlas en un recibo a mano es donde aparecen las discusiones con el propietario.
El caballo ajeno genera gasto que hay que repercutir
Pienso extra, el herrador, la visita del veterinario, una viruta distinta. Si eso no se apunta sobre el animal en el momento, no acaba nunca en la factura de quien lo pidió.
Para un club con treinta o cuarenta boxes
Boxes y cuotas son el bloque que se paga solo porque es el dinero recurrente; las clases y las pistas se montan a la vez cuando hay escuela con monitores.
Cuántos boxes y cuántos jinetes
Pon cómo cobras el pupilaje y cómo organizas las clases. Vuelves con el esquema de tus pantallas y su horquilla.
Lo que pregunta un gestor de hípica
¿Puede el propietario ver lo que se le ha puesto al caballo?
Sí, y quita la mitad de las llamadas de final de mes: un acceso donde ve las partidas del animal antes de que llegue el recibo.
¿Se puede limitar las horas de un caballo de escuela?
Sí: se le pone un tope de horas por semana y al asignarlo a una clase avisa si ya va cargado. La decisión sigue siendo del monitor.
