Cómic y manga
Cada mes entran doscientas novedades y cada cliente espera las suyas
Tu negocio es una lista de suscripciones: quién sigue qué serie, en qué número va y qué se le aparta. Si el reparto de novedades se hace de memoria, cada mes se queda alguien sin su grapa y sobran otras veinte.
Describir lo que necesitoPor qué la periodicidad lo cambia todo
No pides lo que vendes: pides lo que te han pedido
La novedad se encarga al distribuidor dos meses antes de que exista, y la cifra correcta es la suma de las suscripciones activas más un margen de mostrador. Sin esa suma, se pide a ojo y se paga el error dos veces.
El apartado es un compromiso con fecha de caducidad
Lo que se guarda a un cliente ocupa sitio y deja de ser vendible. Hace falta ver cuánto llevan ahí las cosas apartadas, para avisar antes de que la estantería de reservas se coma la trastienda.
Lo que cuesta en una tienda de barrio
Una tienda de cómics la sostiene una o dos personas; a ese tamaño y construyendo varios módulos a la vez, el estimador deja esta horquilla.
Cuéntanos cómo llevas las suscripciones
Describe cómo reparte tu tienda las novedades: al enviarlo sale el esquema con sus módulos y la horquilla.
Dos preguntas
¿El aviso al cliente puede salir solo cuando llega su número?
Sí: al dar entrada a la novedad, el sistema sabe quién la tiene suscrita y prepara el aviso. El canal se decide con vosotros según lo que ya uséis; no prometemos integraciones que no hayamos mirado con vuestro proveedor.
¿Y si un cliente quiere pausar una serie sin darse de baja?
Se contempla: la suscripción puede quedar en pausa desde un número concreto y retomarse después, sin perder el histórico de lo que ya se llevó.
