Tu API
Tu proveedor tiene API, tu máquina tiene API, y entre las dos hay una persona copiando
Casi nada de lo que hay que conectar tiene conector. Lo que decide si sale bien no es la llamada: es qué pasa cuando el otro lado no contesta, y eso es lo que se monta.
Describir lo que necesitoLo que hace que una integración aguante
La credencial vive en un sitio y cifrada
Ni en el código, ni en un correo, ni repetida en tres scripts. Una sola, guardada cifrada, y cuando caduca se cambia una vez y vuelve a funcionar todo.
Queda rastro de lo que se pidió y de lo que contestaron
Lo enviado y lo recibido, guardados. Es lo único que convierte «no funciona» en un diagnóstico, y es lo primero que falta en las integraciones que alguien montó deprisa.
Lo que falla mucho se para solo
Un proceso que lleva fallando una y otra vez se pausa en vez de seguir intentándolo a ciegas. Y se avisa, porque una pausa silenciosa es una integración muerta que nadie entierra.
Lo que cuesta una integración a medida
Se cotiza por lo que hay al otro lado. Una API documentada con ejemplos es un módulo corto; un sistema antiguo sin documentación es investigación antes que desarrollo, y se dice así.
Cuéntanos qué tienes que conectar
Dinos qué sistema es, si tiene documentación y qué se copia hoy a mano. Te devolvemos el esquema.
Lo que nos preguntan de las integraciones
¿Podéis conectar con cualquier cosa?
Con cualquier cosa que publique una API o deje un fichero en algún sitio. Lo que no se puede es inventarse una puerta donde el fabricante no la ha puesto, y eso se dice el primer día.
¿Qué pasa cuando el otro sistema cambia?
Se rompe esa llamada y se ve, con la respuesta que devolvió. Una integración contra un tercero es algo que se mantiene; quien diga lo contrario no la ha mantenido nunca.
