Alquiler de disfraces
El mismo traje lo quieren tres personas el mismo sábado de carnaval
No vendes: prestas. Cada traje tiene una talla, un personaje y un calendario propio, y entre una salida y la siguiente hay un lavado que lo tiene dos días fuera de circulación.
Describir lo que necesitoPor qué el calendario es el inventario
Tener una unidad no significa poder alquilarla
Si el traje vuelve el viernes y hay que lavarlo, el sábado no está. La disponibilidad no es el stock: es el stock menos lo reservado menos lo que está en lavandería, y por fecha concreta.
La fianza y el desperfecto son la mitad del mostrador
Se cobra un depósito, vuelve el traje con una costura abierta y hay que decidir qué se devuelve. Sin registro de qué se cobró y qué daño trajo cada salida, esa conversación se tiene de memoria y se pierde.
Lo que cuesta en una tienda de alquiler
Una tienda de disfraces la lleva su dueño con refuerzo en las dos semanas de carnaval; con ese tamaño sale esta horquilla.
Cuéntanos cómo llevas las reservas
Describe cómo apuntas lo comprometido y qué se te solapa: al enviarlo verás el esquema.
Dos preguntas
¿Cuenta el tiempo de lavado como ocupado?
Sí, y es la clave: cada traje lleva sus días de preparación entre una salida y la siguiente, así que la disponibilidad que ve el mostrador ya los descuenta y nadie promete lo que no va a estar.
¿Sirve también para vestuario de producciones?
Sirve: un alquiler de varias semanas a una compañía es la misma mecánica con otro plazo y otro contrato, y los complementos salen y vuelven contados igual.
