Drones agrícolas
El vuelo dura veinte minutos y el informe es lo que se cobra
Lo que compra el agricultor no es el dron: es un mapa que le dice dónde abonar menos. Y ese mapa sólo vale si se puede poner al lado del del mes pasado y del del año pasado.
Describir lo que necesitoLo que no cubre una carpeta de ficheros
El valor está en la serie, no en el vuelo
Una imagen suelta no dice nada; tres de la misma finca a lo largo de la campaña sí. Sin un sitio donde vivan por recinto y por fecha, cada vuelo nace huérfano.
El entregable entra en una máquina
El mapa de prescripción acaba en una abonadora o en un pulverizador. Hay que saber qué fichero se generó, para qué equipo y si el cliente llegó a usarlo.
Lo que cuesta montarlo
Son equipos pequeños: dos o tres pilotos y un técnico que procesa. Ése es el tramo de partida.
Cuéntanos qué servicios vuelas
Al enviarlo verás el esquema con los módulos y la horquilla.
Dos preguntas
¿Puede el cliente ver sus propios mapas?
Se le puede abrir un acceso donde vea sólo sus fincas, con los vuelos ordenados por fecha y el fichero para descargar. Nada de los demás clientes.
¿Procesáis vosotros las imágenes?
No: el procesado lo sigues haciendo con la herramienta que ya uses. Lo que montamos es dónde viven los encargos, los vuelos, los entregables y la factura, que es lo que hoy está disperso.
