Curtiembres · Ecuador
Entraron trescientas pieles y salieron cuatro mil pies cuadrados: ni el almacén entiende eso
En una curtiembre la unidad de medida cambia por el camino. Lo que entra se cuenta en pieles y lo que se vende se mide en pies cuadrados, y entre medias hay un fulón donde el material pasa días y pierde lo que pierde.
Describir lo que necesitoPor qué el inventario normal se rompe aquí
La unidad cambia en mitad del proceso
Se compra por piel y se vende por superficie. Ningún programa de almacén admite que la misma cosa se cuente de dos maneras según en qué fase esté, y es exactamente lo que pasa aquí.
La calidad se decide al final, no al principio
La misma partida da primeras, segundas y descarte, y no se sabe hasta que está curtida. El valor de lo que entró sólo se conoce cuando sale clasificado.
Para una curtiembre con proceso completo
Partida, fulón y medición son el camino del material y no se pueden separar: es donde se pierde la cuenta hoy. La clasificación entra con ellos.
Cuántas pieles procesan al mes
Dinos el volumen y a quién le vendes. Te devolvemos el esquema armado y lo que costaría.
Dudas de una curtiduría
¿Se puede saber lo que costó de verdad una partida?
Sí: lo que se pagó por las pieles más los químicos de su receta, repartido entre los pies cuadrados que dio y su clasificación. Es la cuenta que convierte una corazonada en un número.
¿Y las recetas químicas?
Se guardan y se aplican a la partida, de modo que se sabe qué llevó cada una. Qué recetas hay y qué contienen lo definís vosotros: el sistema no trae ninguna.
