Pinturerías · Argentina
El color se prepara en la máquina y después ya no se le puede vender a otro
Una lata preparada para un cliente es stock que no se mueve. Y el pintor que se la llevó quiere la cuenta a fin de mes, no el ticket de hoy.
Describir lo que necesitoLo que un comercio con catálogo cerrado no resuelve acá
Cada comprobante se pide de uno en uno
Facturación electrónica ante ARCA, la agencia que sustituyó a la AFIP. Por cada comprobante se pide un CAE, código de autorización electrónico, al servicio web.
Y el número que lleva no lo elige el mostrador
El servicio web dice cuál fue el último comprobante autorizado para ese tipo y punto de venta, y el siguiente tiene que ser exactamente uno más.
No quedarse con el color de nadie: cuánto cuesta
El mostrador y la cuenta del pintor no llevan mucho. Lo que lo devuelve en un trimestre es la fórmula guardada por cliente y el control de las latas preparadas que nadie vino a buscar.
¿Qué pasa con las latas que nadie retira?
Cuántos pintores compran a cuenta y dónde queda hoy la fórmula: con eso vale.
Preguntas de la tintometría
¿Se guarda la fórmula del color de un cliente?
Atada a su ficha, con la fecha y los litros que se le prepararon. Es lo que permite repetir el tono dos años después sin volver a probar en la pared.
¿Y el envase del que se fraccionó?
Queda abierto con los litros que siguen dentro. Al descontar baldes enteros el sistema jura que hay stock cuando ya no queda.
