Centros de buceo
La salida de las nueve son doce plazas, veinte botellas y un barco
Cada inmersión se planifica con nombres: quién baja, con qué nivel, con qué compañero y con qué equipo de alquiler. Y el cuello de botella no es el barco: es el compresor cargando botellas de noche.
Describir lo que necesitoLo que no cabe en una hoja de reservas
La botella es el recurso que limita
Dos salidas seguidas necesitan el doble de botellas cargadas o un compresor que no para. Sin saber cuántas hay llenas ahora mismo, se vende una salida que no se puede equipar.
Cada buceador baja con un equipo concreto
Traje de su talla, chaleco, regulador y lastre. Si el alquiler se apunta aparte de la inmersión, al volver falta una pieza y nadie sabe de quién era.
Lo que cuesta en un centro de temporada
Un centro de buceo con instructores de temporada se queda en el tramo de hasta diez personas.
Cuéntanos cómo organizáis las salidas
Describe las inmersiones y el material: al enviarlo verás el esquema con su precio.
Dos preguntas
¿Se puede llevar el material prestado por pieza?
Sí, y es lo que evita las pérdidas: cada traje, chaleco o regulador es una unidad con su número y su talla, y la salida registra qué piezas se lleva cada buceador. Al volver se ve lo que falta y de quién era.
¿Vale si además alquilamos a buceadores autónomos?
Sí: el alquiler suelto es la misma pantalla de material sin inmersión guiada detrás, y la carga de botellas y el equipo salen del mismo inventario, así que no hay dos contabilidades del mismo traje.
