Central de esterilización
La caja volvió del quirófano con una pinza de menos
Lo que procesas no son piezas sueltas: son cajas completas, con una lista de instrumentos que tiene que estar entera al cerrarla. Cada caja pasa por un ciclo con su número, y cuando alguien pregunta por una intervención de hace dos meses hay que poder decir qué caja fue y en qué ciclo se esterilizó.
Describir lo que necesitoPor qué no vale un programa de almacén
El contenido se cuenta dos veces por vuelta
La caja se cuenta al montarla y se vuelve a contar al recibirla sucia. La diferencia entre las dos cuentas es el instrumento perdido, y es lo que más dinero cuesta de reponer. Un almacén normal no tiene ese doble recuento.
El ciclo es un lote con testigo
Cada carga del autoclave es un lote con su número, sus parámetros y su control, y de ahí cuelgan todas las cajas que iban dentro. Si el ciclo no es una entidad con nombre propio, la trazabilidad se queda en una pegatina.
Lo que cuesta ponerlo en marcha
Montaje, lavado y esterilización repartidos en turnos: una central de este tipo ronda las treinta personas.
Dinos cómo trabaja tu central
Cuenta para qué centros procesas y cómo cuentas las cajas, y lo verás dibujado.
Dos cosas de la caja
¿Se puede leer la caja con un código?
Sí: si las cajas llevan etiqueta, cada paso se registra leyendo y el operario no teclea nada. Si no la llevan, el sistema funciona por lista, pero lo primero que recomendamos es etiquetar, porque es lo que hace que la trazabilidad sea real.
¿Lleva el inventario de instrumentos sueltos?
Lleva el instrumento como pieza con su referencia y su cantidad disponible, para que al faltar uno se sepa si hay repuesto o hay que comprarlo. Lo que no hacemos es afirmar nada sobre su vida útil: eso lo dices tú en su ficha.
