Fábricas de muebles · México
El mismo modelo en doce telas son doce productos que nadie quiere capturar
Una fábrica no vende salas: vende un modelo en una tela, en un acabado y en una medida. Y lo que la mueblería devuelve por un defecto no se quita del pedido con una resta.
Describir lo que necesitoLo que no aguanta un catálogo de productos en una fábrica
El mueble que regresa pide su propio documento
En la versión 4.0 no se admiten importes negativos. Lo que en otros países es una línea en negativo, aquí es otro comprobante.
La mueblería pide comprobante y falta su ficha
La ficha del cliente necesita su régimen fiscal y el código postal de su domicilio fiscal. Sin eso no se timbra.
La tela decide si el pedido dejó algo
La ficha dice seis metros y el tapicero usa siete y medio según cómo caiga el dibujo. Esa diferencia, repetida en doscientos muebles, es más de lo que la fábrica gana en el mes, y no aparece en ninguna parte hasta que se cuenta el rollo.
Qué cuesta producir el mismo modelo en doce telas
Cuarenta personas surtiendo a sesenta mueblerías: tramo mediano. El rendimiento de la tela es la partida que vale, porque dos semanas medidas cambian el precio de medio catálogo.
Cuéntanos a cuántas mueblerías les surtes
Escribe cuántos modelos tienes y en cuántas combinaciones los produces al mes.
Dos dudas de jefe de producción
¿Hay que dar de alta el modelo en cada tela?
No como productos distintos: se declara el modelo y las combinaciones posibles, y el pedido elige. Capturar doce claves por modelo es lo que hace que el catálogo quede a medias y la planta produzca lo que se acuerda.
¿Y el mueble que la mueblería devuelve?
Se recibe con su motivo y, si el embarque ya se cobró, con el comprobante aparte que le toca, siempre colgado del pedido. Tirar el embarque completo por un sillón obliga a recalcular la ruta entera.
