Fuentes ornamentales
La fuente se ve desde la plaza y la bomba está en un cuarto cerrado
Lo que se nota es el agua: si está turbia, si el chorro va flojo o si por la noche no se enciende. Lo que hay que llevar es lo de debajo: un grupo de bombeo, unos filtros, una dosificación y un programador. Y la avería siempre suena el fin de semana.
Describir lo que necesitoLo que no encaja en un programa de riego ni de piscinas
No se vacía al terminar: recircula
El agua da vueltas durante semanas, así que lo que importa es cómo va cambiando: la turbidez, el nivel y lo que se reponga por evaporación. Lo que mides en una fuente no es cuánta agua ha salido, sino cuánta has tenido que meter porque se perdió.
El espectáculo tiene horario
Hay fuentes con ciclos: se encienden a una hora, cambian de altura y de color, y se paran. Eso es una programación que alguien cambia por temporada o por una fiesta, y tiene que quedar registrada en algún sitio que no sea la memoria del técnico.
La inversión que pide
El mantenimiento de láminas de agua lo hacen equipos diminutos y muy especializados: cuatro o cinco personas y un furgón.
Dinos qué fuentes tienes a tu cargo
Describe las fuentes y quién hace las guardias, y te lo devolvemos dibujado.
Dos dudas del agua
¿Se pueden guardar las programaciones de cada fuente?
Sí: cada fuente puede tener varias programaciones guardadas —temporada normal, fiestas, modo ahorro— con sus horas y sus escenas. Así cambiar de una a otra es elegirla, y queda anotado quién lo hizo.
¿Vale para fuentes de beber y bocas de riego?
Vale, porque son elementos con su ubicación y su parte de revisión, aunque sin vaso ni recirculación. Lo que no hacemos es llamarlo igual: cada tipo tiene sus campos y su lista de comprobación propia.
