Horas extra y saldo
Nadie discute que echó esas horas. Se discute cuántas eran y qué se hace con ellas
El fichaje guarda entradas y salidas. La bronca empieza después: la diferencia entre lo pactado y lo hecho, quién la autorizó y si se devuelve en días o en dinero.
Describir lo que necesitoPor qué la suma del fichaje no basta
Una hora de más no es automáticamente una hora extra
Quedarse veinte minutos no es lo mismo que un sábado entero avisado con tiempo. Sin un paso en el que alguien marca qué cuenta y qué no, el saldo lo discute cada uno a su manera.
El saldo tiene que poder mirarse hacia atrás
Si lo acumulado se compensa en días libres, hace falta saber de qué mes salió cada hora y cuándo se devolvió. Un número suelto sin su historia no sostiene una conversación.
Lo que cuesta el control del saldo
Suele ser un añadido a algo que ya existe —un fichaje, un cuadrante— más que un proyecto suelto, y eso lo sitúa en el tramo bajo. Lo que le mete trabajo son los recargos propios y los circuitos de aprobación con más de un nivel.
Cuéntanos cómo lleváis las horas de más
Dinos cómo se autorizan, cómo se compensan y quién las revisa. El formulario te devuelve el esquema y la horquilla.
Lo que nos preguntan sobre el saldo de horas
¿Podéis partir del reloj de fichaje que ya tenemos?
Si ese reloj sabe exportar sus marcajes, sí: se importan y el saldo se calcula encima. Lo que no hacemos es pedirte que la gente fiche dos veces, una en cada sistema.
¿Quién puede ver el saldo de quién?
Lo decides tú por rol: cada persona el suyo, el responsable el de su equipo y administración el de todos. Es lo primero que se configura porque aquí el dato es sensible.
