Áridos y hormigón
El camión lleva cuarenta minutos esperando y eso no está en ninguna factura
Vendes un producto que fragua: desde que sale la amasada corre un reloj. El día lo deciden los tiempos de carga, viaje y espera, y casi nunca se miden.
Describir lo que necesitoLo propio de vender hormigón
El albarán se hace en movimiento
Cada cuba lleva su dosificación, su obra y su hora, y el papel vuelve firmado horas después. Así la facturación va siempre un día por detrás.
La espera se puede cobrar
Un camión parado en obra es tiempo de equipo que alguien paga. Con la hora de llegada y la de salida deja de ser una queja.
Qué cuesta para una planta
Con báscula, laboratorio y conductores se suele estar entre diez y cincuenta personas.
Cuéntanos cuántas cubas mueves
Al enviarlo verás el esquema de módulos y la cuota.
Lo que preguntan las plantas
¿Se conecta con el autómata?
Si exporta las amasadas, el consumo entra solo. Si no, se parte de la dosificación teórica y se ajusta con la pesada.
¿Firma el encargado en el móvil?
Firma en la pantalla y el albarán queda cerrado con hora. Eso quita la vuelta del papel y la discusión de quién pidió qué.
