Gufi

Imprenta y artes gráficas

El cliente ha cambiado el arte tres veces y el presupuesto sigue siendo el primero

Casi todo es un trabajo único: una tirada, unos acabados y unos archivos que llegan mal. El coste se mueve con cada cambio y el presupuesto se queda clavado.

Describir lo que necesito
El sistema de tu imprenta
Presupuesto por tirada
Papel, tintas, planchas, máquina y acabados para la cantidad que piden.
Archivos y versiones
El arte que mandó el cliente, cada corrección y cuál es la versión buena.
Imposición y planchas
Cuántos pliegos salen, qué planchas hay que hacer y cuáles están filmadas.
Pruebas de color
Qué prueba se envió, cuándo se aprobó y quién, antes de entrar en máquina.
Acabados y encuadernación
Plastificado, troquelado, grapado o cosido, con el proveedor externo cuando lo hay.
Coste real del trabajo
Horas, papel consumido y repeticiones frente al presupuesto firmado.

Lo que hace rara a una imprenta

El precio no es lineal

Mil folletos no cuestan diez veces lo que cien: lo caro es poner la máquina. Una tabla por unidad se equivoca en los dos extremos.

Los cambios no se facturan

Retocar un arte, repetir una prueba, volver a imponer. Sin registrarlo como versión con su hora, nadie sabe en qué se fue preimpresión.

La cifra para una imprenta

Muchas imprentas no llegan a diez personas entre preimpresión, máquina y acabados.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Dinos qué imprimes

Al enviarlo te sale el esquema con los módulos y el precio.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que preguntan las imprentas

¿Podemos usar nuestra fórmula de precios?

Es lo que hacemos: cada imprenta cotiza a su manera y es parte de su oficio. Se programa la tuya con tus tiempos y recargos.

¿Pueden subir los archivos los clientes?

Se abre un punto de subida ligado al trabajo. Evita el correo de doscientos megas y deja claro qué versión se recibió.