Inspección termográfica
Haces trescientas fotos térmicas en una nave y lo que se vende es el informe
La cámara es la parte rápida. Lo lento es emparejar cada imagen térmica con su foto normal, anotar el delta, decidir qué es urgente y escribir un documento que el jefe de mantenimiento pueda usar para pedir presupuesto.
Describir lo que necesitoPor qué un gestor de partes no te vale
Un hallazgo son dos imágenes y un número
Sin la foto visible al lado, nadie sabe qué borne es; sin el delta respecto a la fase vecina, nadie sabe si es grave. Los tres juntos son un hallazgo, y por separado no valen nada.
El valor está en volver al mismo punto
Lo que convierte una inspección en un contrato anual es poder enseñar el mismo cuadro antes y después de apretar el tornillo. Eso obliga a que el punto sea una entidad con historia, no una línea de informe.
Lo que vale para un gabinete de termografía
Aquí lo que se paga solo es el montaje del informe: si cada campaña te lleva dos días de ordenador, el ahorro se nota desde el primer cliente grande.
Cuántas campañas haces y de qué tamaño
Cuenta cómo montas hoy el informe y cuántos puntos revisas. Te contestamos con el esquema y el coste.
Lo que pregunta un termógrafo
¿Lee los ficheros de mi cámara?
Se importan las imágenes y los datos que tu cámara exporte en su formato. Lo que no se hace es reprocesar la medida: el valor es el que dio tu equipo, y así el informe sigue siendo tuyo.
¿Vale también para inspección de cubiertas o fotovoltaica?
Sí, cambiando qué es un punto: un panel, un tramo de cubierta o un cuadro. La mecánica —par de imágenes, delta, criticidad, volver— es la misma.
