Google Analytics
Analytics dice ochenta ventas y tu programa dice ciento diez
La diferencia no es un misterio: el cliente vuelve del banco, cierra la pestaña y la venta nunca se cuenta. Si la compra se apunta desde el servidor, el número deja de depender del navegador.
Describir lo que necesitoPor qué la medición desde el servidor cambia el dato
El navegador se va y el servidor se queda
La venta la apunta quien sabe seguro que ocurrió: el programa que acaba de cobrarla, con su importe. No el código de la página, que depende de que el cliente llegue de vuelta.
Con contenedor manda el contenedor
Si pones Tag Manager, la analítica y los píxeles se configuran dentro de él. Ponerlos también por fuera es contar cada visita dos veces, que es peor que no contarlas.
Nada se carga sin consentimiento
La medición no arranca hasta que el visitante acepta las cookies. No es un ajuste que se olvide: es cómo está montado el sitio que publica el programa.
Lo que cuesta medir bien
Pegar los identificadores no cuesta nada; forma parte del sitio. Lo que se presupuesta es cuadrar lo medido con lo facturado, que es cuando la analítica sirve para decidir.
Cuéntanos qué mides hoy
Dinos qué herramienta tienes puesta y en qué no te cuadra con tus ventas. Te devolvemos el esquema.
Lo que nos preguntan de la medición
¿Hace falta Tag Manager o basta con Analytics?
Con Analytics solo también mide. Tag Manager conviene cuando vas a tener varios píxeles, porque los centraliza; con los dos sueltos acabas contando lo mismo dos veces.
¿Esto cuenta las ventas que se pagan por banco?
Ésas son justamente las que se pierden con la medición normal, porque el cliente se va a otra web. Con la clave de servidor se apuntan igual, con su importe.
