Medicina estética
Abriste un vial el martes y nadie sabe cuántas unidades quedan
Lo que se pincha se mide en unidades y sale de un vial que se abrió un día concreto. Entre lo puesto en cada punto, el lote y lo que sobra, el margen de una sesión se decide en tres apuntes que casi nadie hace.
Describir lo que necesitoPor qué un programa de centro de belleza se queda corto
El consumible es el coste, y se mide en unidades
No se gasta «un producto»: se gastan unidades de un vial con lote y con fecha de apertura. Sin ese apunte, el precio de la sesión es una estimación y la trazabilidad no existe.
Donde se pincha importa tanto como qué
La sesión siguiente se planifica mirando qué se puso en cada punto y cuánto. Un comentario de texto no sirve: hace falta el mapa con la cantidad al lado.
El precio con dos cabinas funcionando
Un médico que pasa dos tardes, enfermería y mostrador. No hace falta más, y la cifra sale del tramo corto.
Explícanos qué tratamientos hacéis
Cuenta qué hacéis en cabina y quién lo hace; al mandarlo aparece el esquema y la cifra.
Dos dudas de cabina
¿Sale el coste real de cada sesión?
Sale, si se apunta lo gastado: las unidades consumidas al precio del vial, más el tiempo de cabina. Es la cuenta que convierte un tratamiento que parece rentable en uno que no lo es, y al revés.
¿Se puede ver el lote que se le puso a alguien hace dos años?
Sí: el lote queda en la sesión, no en el almacén. Buscar por paciente devuelve qué producto llevó, de qué lote y qué día, sin depender de que el albarán de compra siga archivado.
