Pádel y tenis
La pista de las ocho está pedida y falta un cuarto
El negocio son franjas de hora y media que se llenan o se pierden. Y la mitad de las reservas no son de cuatro amigos: son de dos que buscan a otros dos de su nivel, y de eso vive la ocupación de la tarde.
Describir lo que necesitoPor qué un calendario de reservas no es suficiente
La franja vacía no vuelve
Una pista libre a las siete es dinero perdido para siempre. Lo que la llena es que un jugador suelto encuentre partida de su nivel, y eso hay que ofrecerlo, no esperarlo.
No todas las horas valen lo mismo
La de las once de la mañana y la de las ocho de la tarde no son el mismo producto, y la luz y la cubierta cambian el precio. Con una tarifa única, se regala la hora buena.
Lo que cuesta en un club de ocho pistas
Un club de pádel se lleva con recepción, monitores y mantenimiento: casi siempre menos de diez personas.
Cuéntanos cómo se llenan tus pistas
Describe cómo funcionan las reservas: al enviarlo sale el esquema y el precio.
Dos preguntas
¿Reservan los jugadores desde el móvil?
Sí, y es la mitad del valor: el jugador ve el cuadro real, reserva, paga si así lo queréis y se apunta a partidas abiertas. Recepción deja de ser una centralita.
¿Por qué no usar una de las apps de reservas que ya existen?
Porque ahí el cliente es suyo y las reglas también. Con algo propio decidís vosotros las tarifas por franja, quién reserva antes, cómo se emparejan los niveles y qué se hace con el abonado.
