Pilates y yoga
Seis máquinas, doce personas queriendo el martes a las siete
El aforo no es la sala: son las máquinas. Y la cuota incluye ocho clases al mes que la gente quiere mover, recuperar y cambiar de horario sin dejar de pagar.
Describir lo que necesitoLo que no resuelve un programa de gimnasio
El aforo lo pone el equipamiento
Una clase de máquina tiene las plazas que hay de máquina, y no todas valen para todo el mundo. Eso no es un cupo de sala: es una plaza concreta con su aparato.
Las recuperaciones se comen el cuadro
Quien falta quiere recuperar en otro horario, y ese horario ya tiene gente fija. Sin reglas y sin control, la recuperación acaba siendo un favor que descuadra la semana.
El precio de un estudio con dos salas
Cuatro o cinco profesores y recepción. Un estudio con dos salas se cotiza por el tramo de arranque.
Cuéntanos cómo es vuestro cuadro de clases
Cuenta cuántas salas y máquinas tenéis; lo escrito sale como esquema con su cifra.
Dos dudas del cuadro de clases
¿Pueden los alumnos reservar y cancelar ellos mismos?
Sí, con las reglas que pongáis: hasta cuántas horas antes, cuántas recuperaciones al mes y si una cancelación tardía consume clase. Esas reglas son vuestras y se configuran, no vienen impuestas.
¿Y las cuotas que se cobran por domiciliación?
Se lleva el cobro mensual con sus devoluciones y lo pendiente por alumno, junto al consumo de clases. Así se ve a la vez quién paga y quién viene, que no siempre es la misma lista.
