Tratamiento de agua
El equipo lo pones tú, y lo que te da de comer son los sacos de sal
Dejas un descalcificador en casa de alguien y la relación empieza ahí: la sal que consume, la dureza que hay que volver a medir y el filtro que toca cambiar. Si no sabes cuánto gasta cada equipo, repartes a ciegas.
Describir lo que necesitoLo que distingue esto de instalar y marcharse
El equipo es tuyo y está en casa ajena
Trescientos aparatos repartidos por la provincia, cada uno con su número de serie y su dirección. Cuando uno se retira o se cambia de sitio hay que saberlo, porque es un activo que se pierde con facilidad.
El consumo predice la visita
Una vivienda de cinco personas con agua dura gasta el doble de sal que un piso de dos. Guardar lo que consumió cada equipo en la última reposición es lo que permite pasar cuando toca y no cada tres meses por igual.
El precio para una empresa con una furgoneta de reparto
Equipos cedidos y reposición son el par que arranca, porque juntos dan la ruta del día; el alquiler recurrente se incorpora cuando la cartera pasa de doscientos aparatos.
Cuántos equipos tienes puestos
Dinos cuántos aparatos tienes en cliente y cada cuánto les repones. Te preparamos el esquema de tus pantallas y el precio.
Preguntas de reposición y alquiler
¿Propone el programa la ruta de reposición?
Propone la lista: los equipos que por consumo anterior deberían estar pidiendo sal. El orden de la furgoneta lo decide quien conduce, que sabe cómo está la carretera.
¿Vale si además hago industria y no sólo vivienda?
Sí, y conviene separarlo: un equipo industrial tiene su analítica y su contrato, y mezclarlo con la ruta de viviendas hace que ninguna de las dos listas sirva.
