Veterinaria de équidos
Nueve cuadras, cuarenta caballos y todo apuntado en el cuaderno del coche
El paciente no entra por la puerta: tú vas a su box. Entre las cuadras, las cojeras, el seguimiento de las yeguas y los avisos de noche, la consulta es una furgoneta.
Describir lo que necesitoLo que ningún programa de pequeños animales cubre
El cliente no es el dueño del animal
El caballo está en un centro ecuestre que no es de su propietario. Hay que saber dónde está cada uno, de quién es y a quién se le factura, que no siempre coinciden.
El trabajo se hace en ruta
Una mañana son cuatro cuadras y sesenta kilómetros. Lo que hace falta es una ruta con lo que hay que llevar en el coche, no una agenda de consulta.
El precio para una consulta ambulante
Uno o dos veterinarios, un auxiliar y dos vehículos. Casi toda la jornada transcurre fuera.
Escríbenos cómo organizas las rutas
Cuenta cuántas cuadras llevas y cómo facturas: al enviarlo sale el esquema y su horquilla.
Dos dudas de la ruta
¿Funciona sin cobertura en la cuadra?
Es una pregunta que hay que resolver antes de construir, y se puede: la visita se apunta y se sincroniza al recuperar señal. Conviene decirlo en el presupuesto porque es trabajo real, no una casilla.
¿Se puede facturar al centro y no al propietario?
Sí: el animal, su propietario y quien paga son tres cosas distintas en la ficha, y la factura se emite a quien corresponda en cada caso.
