Viveros de empresas
Lleva cuatro años en el módulo tres y la cuota sigue siendo la del primero
Un vivero no alquila despachos: presta un empujón con fecha de fin. Lo que hay que controlar es el reloj de cada proyecto, y ese reloj no está en ningún contrato de alquiler.
Describir lo que necesitoPor qué no vale un programa de alquileres
La estancia tiene un final previsto
Cada proyecto entra con un plazo y lo normal es que la cuota crezca según se acerca la salida. Un programa de alquiler no sabe de plazos que vencen: sabe de rentas que se renuevan.
Lo que se mide es si avanzan
Las tutorías, los hitos cumplidos y lo que facturaban al entrar frente a lo que facturan ahora es lo que justifica que el vivero exista. Eso no sale de la contabilidad del edificio.
Para un vivero con uno o varios edificios
Ocupación, plazos y cuota escalonada son el núcleo: con eso deja de perderse el reloj de cada proyecto. Las tutorías entran después.
Cuántos módulos tenéis
Cuéntanos cuántos espacios gestionáis y cómo funciona vuestra cuota. Te devolvemos el esquema y su precio.
Lo que plantea quien lo gestiona
¿Se puede llevar también el espacio de coworking que tenemos al lado?
Sí: son dos formas de ocupar el mismo edificio y conviven en el mismo sistema. Lo que cambia es que la mesa no tiene plazo y el módulo sí.
¿Y la memoria anual?
Sale de lo que ya está dentro: ocupación media, proyectos entrados y salidos, tutorías dadas. Se monta sola en vez de recopilarse a mano cada diciembre.
