Gufi

Banco de alimentos

Nada de lo que hay en la nave lo has comprado, y todo tiene fecha

Llega un palé de yogures con nueve días de vida y hay que colocarlo entre catorce entidades que reparten a familias. Cada decisión es logística, y al final del año hay que poder decir cuántos kilos pasaron por aquí.

Describir lo que necesito
La nave solidaria, en seis pantallas
Donaciones por empresa
Quién ha donado, qué y cuándo, con su peso.
Caducidades en nave
Lo que hay guardado con su fecha, y qué urge sacar antes de hoy.
Entidades receptoras
Las asociaciones que recogen, con cuántas familias atiende cada una.
Reparto por kilos
Lo que se asigna a cada entidad en cada reparto y lo que se llevó.
Turnos de voluntariado
Quién viene a la nave cada día y a qué tarea.
Memoria de kilos
El total movido por periodo, por donante y por entidad.

Lo que distingue esto de un almacén que vende

La entrada no se planifica: llega

No hay pedido de compra. Hay una llamada de una empresa que tiene tres palés disponibles hoy. El almacén tiene que poder recibir eso y repartirlo antes de que caduque.

Se mide en kilos y en personas, no en euros

Lo que se rinde cuentas es cuántos kilos salieron, a qué entidad y a cuántas familias llegaron. Un sistema que sólo sabe facturar no da ninguna de esas tres cifras.

Para una entidad con nave y voluntariado

Entradas con lote y caducidad más el reparto a entidades es lo que resuelve el trabajo diario; la memoria sale sola de ahí y no se cobra aparte.

Un módulo
2.500 €
al mes, para un equipo de 10–50.
Todo el sistema
3.000 € – 7.500 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuántos kilos movéis al año

Dinos quién os dona, a cuántas entidades repartís y cómo lleváis la nave hoy. Vuelves con el esquema dibujado y su horquilla.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
3.000 € – 7.500 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que preguntan las entidades

¿Puede la entidad receptora pedir desde su sitio?

Sí: ve lo disponible y pide para su día de recogida. Eso evita la llamada y permite reservar lo que hay antes de que se lo lleve otro.

¿Se puede saber de qué donante vino lo que se repartió?

Sí, porque el lote guarda su origen. Es lo que permite decirle a la empresa que donó cuántos kilos suyos llegaron y a cuántas entidades.