Catering y colectividades
Cocinas para una lista que cambia cada mañana
Mil doscientos comensales repartidos en nueve centros, con cuarenta dietas especiales, ocho texturas distintas y un autobús que tiene que llegar antes de la una.
Describir lo que necesitoLo que separa a colectividades de un restaurante
Una dieta mal servida no es un error: es un incidente
La bandeja de un comensal con alergia tiene que salir identificada y tiene que poder demostrarse después. Eso no es una nota en la comanda: es un dato del comensal que viaja hasta el plato.
Produces contra una previsión que te dan tarde
El centro confirma los comensales la víspera o esa misma mañana. Entre la previsión y la realidad está tu merma, y sin registrar ambas no hay forma de ajustar la compra del mes siguiente.
La cifra para un catering de colectividades
Cocina central, monitores en los centros y reparto suman rápido: cincuenta o doscientas personas. Con ese tamaño, la plataforma completa es lo que suele hacer falta.
Cuéntanos cómo dais el servicio
Contadnos cuántos centros lleváis y cómo os llegan las previsiones; devuelve el plano del sistema y su coste.
Preguntas de empresas de colectividades
¿Pueden los centros meter ellos las altas y bajas?
Sí, con una ventana donde cada centro confirma sus comensales y sus dietas hasta la hora que fijéis. Es lo que quita el grueso de las llamadas de las ocho de la mañana.
¿Lleva el control de temperaturas del transporte?
Se registra en la entrega desde el móvil del repartidor y queda fechado. Si tenéis sondas que exportan el dato, se conectan; si no, se teclea y se firma, que ya es más de lo que hay en papel.
¿Sirve para catering de eventos además de colectividades?
Sí, aunque son dos ritmos: el evento es un encargo único y el comedor es un contrato que se repite. Se construyen como dos formas de pedido sobre la misma producción.
