Restaurantes
El margen no se decide en la carta: se decide en el escandallo
Un plato que cuesta cuatro euros en materia prima y se vende a catorce parece un buen plato hasta que te das cuenta de que tiras la mitad del género. Y eso no sale en la caja.
Describir lo que necesitoLo que un TPV no te está contando
El coste de un plato cambia cada semana
Sube el aceite y bajan los márgenes de media carta sin que nadie lo note. Hasta que el escandallo no está atado al precio real de compra, el precio de venta es una cifra puesta hace dos años.
Lo que se tira no pasa por caja
La merma, lo que se rompe y las invitaciones no son ventas, así que el TPV no las ve. Son justo lo que explica por qué el inventario nunca cuadra con lo facturado a fin de mes.
Lo que cuesta para un restaurante
Sala y cocina suelen quedarse por debajo de diez personas en plantilla fija. Un grupo con cuatro locales y cocina central ya está en el tramo siguiente.
Cuéntanos cómo funciona tu casa
Carta, servicio y dónde se te escapa el dinero. Con eso sale en pantalla el sistema que montaríamos y su precio.
Lo que preguntan los restaurantes
¿Me cambiáis el TPV?
No hace falta si el tuyo va bien: lo que casi siempre falta no es cobrar, es el escandallo y la merma. Si el TPV deja sacar las ventas, se conecta y el coste de plato se calcula sobre lo vendido de verdad.
¿Y los pedidos de las plataformas de reparto?
Entran en la misma cola si la plataforma deja conectarse. Lo útil de verdad es que descuenten del mismo inventario, porque si no el género del delivery desaparece sin dejar rastro.
¿Podemos empezar sólo por los escandallos?
Es el arranque que recomendamos casi siempre, porque es donde está el dinero y se nota la primera semana. Las comandas y las reservas se añaden después sin rehacer nada.
