Boleras y recreativos
Doce pistas, cien pares de zapatos y una máquina que se ha tragado una moneda
Por un lado se venden horas de pista con zapatos incluidos; por otro, saldo de tarjeta que se gasta en máquinas y se devuelve en tickets de premio. Son dos cajas distintas en el mismo local.
Describir lo que necesitoPor qué una caja no cuenta la historia
El saldo vendido no es dinero ganado
Una recarga de veinte euros se gasta otro día, y parte no se gasta nunca. Sin llevar el saldo vivo de cada tarjeta, lo cobrado y lo consumido se mezclan y el mes no se entiende.
El premio sale del almacén
Los tickets se cambian por peluches y auriculares que hay que reponer. Si no se descuenta del stock al canjear, el escaparate se queda vacío un sábado y nadie sabía que iba a pasar.
Lo que cuesta en una bolera con salón
Una bolera con salón recreativo y barra se lleva con menos de diez personas por turno.
Cuéntanos cómo funciona tu local
Describe las pistas y las máquinas: al enviarlo verás el esquema con su horquilla.
Dos preguntas
¿Separa lo cobrado de lo consumido?
Sí, y es lo que hace que la caja cuadre: la recarga es una cobro con saldo pendiente, y el consumo en máquinas es el ingreso de verdad. Las dos cifras se ven por día y el saldo vivo también.
¿Se conecta con las máquinas?
Depende de la máquina: las que tienen lector de tarjeta con comunicación se pueden leer, y las que no, se llevan por el arqueo manual del vaciado. El sistema soporta las dos formas a la vez.
