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Carritos abandonados

Llegó hasta el pago y se fue, y no sabes si fue el porte o la tarjeta

Un carrito abandonado no es uno: son cinco situaciones distintas con la misma etiqueta. El que miró y se fue no se parece en nada al que metió la tarjeta y le falló, y escribirles lo mismo no funciona.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tus carritos
Carritos vivos
Lo que está empezado ahora mismo, con su importe y desde cuándo está quieto.
Paso donde se cayó
Si se fue en el carrito, en los datos, en el envío o con el pago abierto.
A quién se puede escribir
Los que están identificados y han autorizado el mensaje, separados del resto.
Secuencia de recuperación
Qué mensaje sale, a cuántas horas y cuándo se deja de insistir.
Carritos recuperados
Los que volvieron y acabaron comprando, con el mensaje que los trajo.
Motivos que se repiten
Dónde se cae más gente, para arreglar el paso en vez de perseguir el carrito.

El embudo de una tienda, paso a paso

Panel de una tienda online con el embudo de registro a compra desglosado por pasos, el número de carritos activos y la distribución de estados de pedido
El panel de operación de una tienda online hecha aquí. A la derecha, el embudo con el porcentaje que sobrevive a cada paso desde el registro hasta la compra, los carritos todavía activos y los que sólo llegaron a cancelarse. Es la pantalla que convierte un abandono en un paso concreto con un número.

Por qué un correo genérico recupera poco

El paso en el que se cayó lo explica casi todo

Salir al ver el porte, salir al pedir el registro o salir con la pasarela abierta son tres problemas distintos. Juntarlos en una sola lista impide arreglar ninguno de los tres.

A muchos no les puedes escribir

Sin correo identificado y sin permiso no hay mensaje posible, y son la mayoría. Separar a quién sí se puede escribir de quién no es lo primero, no un detalle.

El momento importa más que el texto

Escribir a la hora, al día y a los tres días no es la misma campaña, y cada tienda tiene su ritmo. Lo que hace falta es poder cambiar esos tiempos y ver qué pasa, no acertar a la primera.

Lo que cuesta recuperar carritos

Medir el embudo y mandar la secuencia es un módulo: tramo bajo del estimador. Lo que de verdad decide si merece la pena no es el precio, sino cuántos carritos identificados tienes al mes.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 3.000 €
al mes, con un módulo. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos cuánta gente se te cae

Escribe qué sabes hoy de tu embudo y si mandas algo, y al enviarlo te devuelve el esquema de lo que montaríamos y su horquilla.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 3.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Lo que nos preguntan sobre los carritos

¿Cuántos recordatorios conviene mandar?

Pocos y espaciados, y se mide. Lo que sí está claro es que insistir a quien ya compró por otro sitio o a quien no dio permiso hace más daño que bien, y eso se evita con las dos primeras pantallas.

¿Hay que ofrecer un descuento para que vuelvan?

Es la decisión cara: funciona a corto y enseña a esperar el cupón. Antes de eso conviene mirar el paso donde se cae la gente, porque muchas veces el problema es el porte o un formulario largo.

Otros sectores con pantallas que enseñar