Central de compra
Negocias para ochenta socios y ninguno compra lo mismo
Tu fuerza es el volumen que suman todos, y tu trabajo es convertir ese volumen en condiciones. Luego hay que repartir el retorno: lo que ha comprado cada socio a cada proveedor, el rappel que ha generado y el abono que le toca. Si eso se calcula a mano, se discute todos los años.
Describir lo que necesitoPor qué un programa de mayorista no encaja
La mercancía puede no pasar por ti
En muchos acuerdos el proveedor factura directamente al socio y tú sólo pones las condiciones. Eso significa que no tienes stock ni albaranes: tienes declaraciones de compra de terceros, que es un dato que hay que recibir, validar y cuadrar.
El reparto es la parte política
Cuando llega el rappel anual hay que decir qué parte se queda la central y qué parte vuelve a cada socio, con un criterio que todos puedan comprobar. La pantalla que hace falta no es un asiento: es el cálculo del reparto, abierto y reproducible.
La inversión necesaria
Una central mueve mucho volumen con poca gente: compras, administración y la relación con los socios, treinta personas como mucho.
Dinos cómo funciona vuestra agrupación
Cuenta cuántos socios sois y cómo repartís el retorno, y recibes el plano.
Dos cosas del reparto
¿Podemos cargar los ficheros de compras que mandan los proveedores?
Sí: cada proveedor manda lo suyo como quiere, así que la importación se configura por proveedor. Lo que no cuadre con los socios dados de alta queda apartado para revisar en vez de colarse dentro.
¿El criterio de reparto se puede cambiar?
Se puede, y conviene que quede guardado con su versión: el reparto de un año tiene que seguir reproduciéndose igual aunque el criterio cambie al siguiente. Eso es lo que evita la discusión en la asamblea.
