Agentes comerciales
Representas doce marcas y cada una te liquida como le parece
Llevas la cartera, haces las visitas y pasas los pedidos, pero el albarán y la factura los hace otro. Lo que de verdad necesitas saber es qué pedido tuyo se ha servido, qué comisión te toca por él y cuál de las doce marcas lleva dos liquidaciones sin pagarte.
Describir lo que necesitoPor qué un CRM no te cuadra las cuentas
El pedido no es tuyo y la comisión sí
Tú no facturas lo que vendes: lo factura la marca, y tú cobras un porcentaje cuando se sirve, o cuando se cobra, según el contrato. Un CRM cierra la oportunidad y se olvida; aquí el pedido sigue vivo hasta que la comisión está liquidada.
El mismo cliente compra de varios catálogos
Una ferretería te compra de tres de tus marcas, con tres tarifas, tres mínimos de pedido y tres porcentajes. Si el programa sólo entiende un catálogo, acabas con el mismo cliente dado de alta tres veces y la cartera deja de ser una.
Lo que vale ponerlo en pie
Un agente comercial es una persona, o un despacho de dos. Es el tamaño más pequeño que contempla la cuenta, y con varias piezas a la vez queda en lo de abajo.
Dinos cómo llevas tus representadas
Cuenta cuántas marcas llevas y cómo te liquidan, y te llega el boceto.
Dos cosas de la representación
¿Puedo meter las liquidaciones que me mandan las marcas?
Sí, y es donde está el valor: se cargan las liquidaciones que recibes y el sistema las enfrenta con los pedidos que tú tienes apuntados. Lo que no coincide queda en una lista, que es la conversación que hoy no tienes argumentos para tener.
¿Funciona si cada marca comisiona de forma distinta?
Cada representada lleva su regla: al servir o al cobrar, con porcentaje plano o por familia de producto, con o sin descuento previo. Es justo lo que hace que una hoja de cálculo se vuelva ingobernable a partir de la cuarta marca.
