Protección animal
Entró una camada de cinco y ninguno tiene nombre todavía
El animal llega sin dueño, sin nombre y a veces sin chip, y desde ese momento genera un expediente: dónde se recogió, qué se le encontró, con quién convive, qué se le ha puesto y quién se lo lleva. Una ficha de cliente no sirve, porque aquí el cliente aparece al final o no aparece.
Describir lo que necesitoPor qué una residencia o una clínica no te valen
El sujeto no tiene dueño que pague
En una residencia cada estancia tiene un contratante. Aquí la estancia la paga el convenio, y el animal pasa semanas o meses sin que haya nadie al otro lado. Lo que se sigue es el animal, no una reserva.
La camada se parte y hay que no perderla
Entran cinco cachorros juntos y salen a cinco casas distintas en cuatro meses. Hay que poder mirar la camada completa y a la vez cada animal por su cuenta, con su chip, su peso y su adoptante.
Lo que hay que presupuestar
Cuidadores, el equipo de captura, la parte veterinaria y el voluntariado que hay que coordinar: un centro comarcal ronda las treinta personas.
Dinos cómo lleváis el centro
Cuenta cuántas plazas tienes y cuántos animales entran al año, y te lo pintamos.
Dos dudas de la acogida
¿Se puede llevar el seguimiento de las casas de acogida?
Sí: la acogida es un estado del animal, con la persona que lo tiene, desde cuándo y qué se le ha entregado. Así la lista de los que están fuera del centro es una pantalla, no una conversación.
¿Vale para gatos de colonia?
Vale si lo que necesitas es la colonia como ubicación, con sus individuos, sus capturas y las sueltas. No llamamos a eso una estancia: es otro tipo de registro, con sus propios campos.
