Unidades del sueño
Tienes cuatro camas, nueve polígrafos y no sabes dónde está el número 6
Aquí no se venden consultas: se venden noches. Una cama ocupada, un aparato que viaja a casa del paciente y vuelve, y una lectura que alguien tiene que puntuar antes de que el médico firme.
Describir lo que necesitoPor qué una agenda de citas no sirve
La unidad de venta dura toda la noche
No son huecos de veinte minutos: es una cama de las nueve a las siete, con un técnico de guardia. Lo que hace falta es un cuadro de camas por noche, no un calendario de visitas.
Tu aparato se va de casa y a veces no vuelve
Cada polígrafo prestado es dinero en la calle. Sin registro de salida, devolución y estado, se descubre que falta uno cuando hace falta para otro estudio.
El precio de una unidad de cuatro camas
Médicos, técnicos de noche y alguien de día: una unidad del sueño privada se mueve con menos de diez personas.
Cuéntanos cómo repartís las noches
Explica cómo lleváis las noches: lo que escribas se convierte en módulos y en un precio.
Dos preguntas sobre las noches
¿Se puede subir el fichero del estudio y que quede en la ficha?
Sí. El registro, el informe y la descarga de cumplimiento se cuelgan de la noche concreta, no del paciente en general, para que dentro de dos años se sepa de qué estudio salió cada número.
¿Y si alquilamos nosotros los equipos al paciente?
Entonces el mismo aparato lleva dos vidas: la del estudio y la del alquiler con su cuota. Se puede montar así, con la salida, el cobro mensual y la devolución sobre la misma unidad numerada.
