Coaching ejecutivo
La empresa paga el proceso y es la única que no puede leerlo
Trabajas con una persona, factura su empresa y hay cosas que no salen de la sesión. Entre esas tres cuerdas hay que llevar bonos de horas, objetivos, fechas y un informe que diga algo sin decirlo todo.
Describir lo que necesitoPor qué una agenda y un Excel no bastan
Lo confidencial y lo reportable son dos campos distintos
Si todo está en las mismas notas, al preparar el informe para la empresa hay que releer y filtrar a mano. Separado desde el principio, el informe se compone sin riesgo de contar lo que no toca.
El bono de horas caduca y se olvida
Diez sesiones contratadas en enero, siete usadas en julio y una vigencia que termina. Sin el saldo a la vista, se regalan sesiones o se pierden, y las dos cosas cuestan.
Lo que cuesta en una práctica individual
Un coach ejecutivo trabaja solo o con una red pequeña de asociados: ese es el tramo más bajo del estimador de la casa.
Cuéntanos cómo llevas un proceso
Describe cómo separas lo confidencial de lo reportable: al enviarlo sale el esquema.
Dos preguntas
¿Cómo se garantiza que lo confidencial no acabe en el informe?
Porque el informe solo puede usar lo marcado como reportable: lo confidencial no entra en esa pantalla ni por descuido. Y quién puede ver cada cosa se define al construirlo, no después.
¿Se puede facturar a la empresa y tratar con la persona?
Sí: el proceso tiene a su persona y a su pagador por separado, con su contrato y su bono. Es la situación normal en este oficio y conviene que el sistema la entienda desde el principio.
