Concesionarias de residuos
La ruta se cumple o no se cumple, y eso se demuestra con datos
Un contenedor sin vaciar en una calle a las diez de la mañana es una reclamación, y la reclamación es lo que después discute el pliego. Lo que hay que poder enseñar es qué ruta pasó, a qué hora y cuántas toneladas se entregaron de cada fracción.
Describir lo que necesitoEn qué se diferencia del programa de un gestor privado
Tu cliente es un municipio, no cien empresas
No hay un contrato por cliente con sus contenedores: hay un pliego con frecuencias por barrio. Lo que se certifica es el servicio prestado, no los albaranes de retirada.
La fracción es la unidad de medida
Resto, envases, papel, vidrio y orgánica van a destinos distintos y se miden por separado. Una sola cifra de toneladas no explica nada del servicio.
Lo que cuesta en una concesionaria de residuos
Recogida a varios turnos y taller propio: en una concesionaria de residuos se pasa de cincuenta personas sin esfuerzo.
Cuéntanos qué recoges y en qué pueblos
Lo mandas y sale el esquema con los módulos del servicio.
Dos preguntas de la ruta
¿Puede el conductor cerrar la ruta desde el camión?
Sí: marca la ruta como hecha, anota la incidencia de la calle y fotografía el ticket de la planta. Con eso, la certificación del mes deja de costar una semana de recopilar papeles.
¿Vale para varios municipios con pliegos distintos?
Sí: cada municipio lleva sus frecuencias, sus fracciones y sus indicadores, y la certificación se saca por separado para cada uno.
