Accesibilidad
Una auditoría son doscientos criterios revisados, y el cliente solo lee la lista de arreglos
Cada criterio se comprueba, se anota y se acompaña de una captura o una medición. Luego hay un plan de subsanación con responsables, y meses después una segunda pasada que dice qué se arregló de verdad.
Describir lo que necesitoPor qué el documento no es el trabajo
La reauditoría tiene que comparar, no empezar de nuevo
Si la primera auditoría está en un documento, la segunda se hace otra vez desde cero. Con los criterios como datos, la segunda pasada solo marca qué cambió y el informe de avance sale solo.
El hallazgo sin su captura no se arregla
Decir que un contraste es insuficiente no basta: hace falta dónde está, qué valor tiene y una imagen. Lo que no se puede señalar con el dedo, el equipo del cliente no lo corrige.
Lo que cuesta en una consultora pequeña
Una consultora de accesibilidad son entre dos y ocho personas según la carga, y ahí el estimador deja esta horquilla.
Cuéntanos cómo auditas
Describe cómo recoges hallazgos y cómo compruebas después: al enviarlo sale el esquema.
Dos preguntas
¿La lista de criterios la defino yo?
Sí: tú cargas el conjunto de criterios con el que trabajas y sus niveles, y el sistema los recorre. No metemos una lista nuestra ni afirmamos qué norma te aplica: ese es tu terreno profesional.
¿Puede el cliente ver el avance de su plan?
Se puede montar un acceso para que vea sus hallazgos y marque lo que ha corregido, con lo que la reauditoría llega con el trabajo medio hecho. Qué ve y qué puede tocar lo decides tú.
