Consultoría energética
Prometes un ahorro y tienes que demostrarlo un año después
La auditoría empieza en doce facturas de suministro y acaba en una propuesta con su inversión y su retorno. Lo difícil viene luego: probar que el ahorro ocurrió.
Describir lo que necesitoPor qué no es una consultoría cualquiera
El dato está en la factura del cliente
Potencias contratadas, periodos y excesos. Vaciarlas a mano consume media auditoría en teclear.
Cobras parte de lo que ahorras
Sin medición de antes y de después, la discusión sobre cuánto se ahorró no tiene árbitro.
La cuota de la consultora
Técnicos de campo más analistas sitúan a la consultora en el tramo medio. Un despacho de tres baja uno.
Dinos qué auditas y cómo cobras
Tu relato sale convertido en módulos y cifra.
Preguntas sobre el ahorro
¿Lee las facturas automáticamente?
Los formatos con los que más trabajéis; el resto entra a mano con campos propuestos. Decir que lee todas sería mentira.
¿Y el consumo horario?
Entra de las fuentes que vuestro cliente pueda autorizar. Donde no, el seguimiento se hace con la factura mensual.
¿Trabajamos a éxito sobre el ahorro?
Es el caso que más lo pide: la línea base queda guardada y la factura de éxito sale de un cálculo que el cliente ve.
