Crioterapia
La sesión dura tres minutos y el depósito de nitrógeno no avisa
Un centro de crioterapia vende turnos muy cortos encadenados y gasta un consumible que se evapora. Lo que decide el día es la cola de la cabina y lo que queda en el tanque.
Describir lo que necesitoLo que no se parece a ningún otro centro
El consumible se va aunque no trabajes
El nitrógeno se evapora con el tiempo, no solo con las sesiones. Controlar litros, consumo por sesión y fecha de recarga es la diferencia entre margen y sorpresa.
Los turnos son tan cortos que la cola es el sistema
Con sesiones de tres minutos, lo que organiza el día no es una agenda por horas: es una lista de quién entra ahora y quién está cambiándose.
La cifra de un centro de una sola cabina
Dos o tres personas llevan un centro así. Se arranca con un módulo: la cabina y los abonos.
Cuéntanos cómo funciona la cabina
Cuenta cuántas entradas hacéis al día y cómo vendéis los abonos; al enviarlo verás el esquema y la cifra.
Dos preguntas del tanque
¿Qué pasa con el abono que nadie viene a gastar?
Queda vivo con su saldo y su plazo, y aparece en el listado de los que están a punto de vencer. Llamar antes de que caduque es mejor negocio que discutirlo después en el mostrador.
¿Entra el chequeo previo en cada visita?
Se configura como vosotros lo hagáis: en cada entrada o cada cierto tiempo. El sistema recoge lo que le digáis que recoja; qué hay que preguntar lo decidís vosotros.
