Cuchillería y afilado
Media tienda es un servicio que pasa cada semana por treinta cocinas
El afilado no se vende en mostrador: se recoge, se trabaja y se devuelve, y mientras tanto el cliente usa un juego tuyo prestado. Eso es una ruta, una cola de taller y un inventario que está fuera.
Describir lo que necesitoLo que convierte una tienda en un servicio
Tienes herramienta de clientes y herramienta prestada, a la vez
En la cocina del cliente hay un juego tuyo y en tu taller hay uno suyo. Si los dos no están registrados con su dueño y su fecha, al cabo de un año faltan piezas y nadie sabe de quién eran.
El precio depende del oficio, no del artículo
Afilar un cuchillo de cocinero, unas tijeras de peluquería y una cizalla de jardinería son tres trabajos con tres tarifas y tres ángulos. Una sola línea de servicio esconde cuál de los tres te deja margen.
Lo que cuesta con taller y ruta
Entre el mostrador, el banco de afilado y quien hace la ruta rara vez se pasa de diez personas: ese es el tramo.
Cuéntanos cómo llevas la ruta
Describe a quién recoges y qué dejas a cambio: al enviarlo verás el esquema de lo que montaríamos.
Dos preguntas
¿Se puede hacer la ruta desde el móvil?
Sí: la visita del día lleva lo que hay que recoger y lo que hay que devolver, y lo que se firma allí queda cerrado sin volver a teclearlo en el taller.
¿Se factura por pieza afilada o por cuota mensual?
Las dos cosas: hay clientes de ruta con cuota y clientes de mostrador por pieza, y el sistema factura con la condición guardada en cada ficha.
