Dermatología
La foto del lunar de hace un año está en una carpeta que nadie encuentra
Aquí lo que se sigue no es el paciente: es cada lesión, con su sitio en el cuerpo, su medida y su foto. Y el diagnóstico sale de comparar dos imágenes separadas por doce meses.
Describir lo que necesitoLo que rompe cualquier ficha estándar
Un paciente trae catorce cosas que seguir
No es un historial lineal: son lesiones numeradas, cada una en su sitio y cada una con su propia serie de fotos. En una ficha corriente eso acaba siendo un adjunto llamado «espalda3.jpg».
Lo que vuelve del laboratorio hay que colocarlo
Entre la biopsia y el resultado pasan días y pasa un correo. Si el informe no se engancha a la lesión concreta que se extirpó, el aviso al paciente depende de que alguien se acuerde.
Cuánto vale montarlo en una consulta privada
Tres dermatólogos, una enfermera y recepción. Con ese tamaño, la cuenta se queda holgada en el tramo más bajo.
Escríbenos cómo seguís las lesiones
Cuéntalo con tus palabras. Lo que llegue vuelve convertido en un esquema de módulos con su precio.
Lo que preguntan los dermatólogos
¿Dónde se guardan las fotos clínicas?
Donde decidáis vosotros: en vuestro propio servidor o en el almacenamiento que ya uséis. Quedan colgadas de la lesión, con la fecha y con quién las subió, y el acceso deja traza. Lo que no hacemos es afirmar nada sobre certificaciones de custodia: eso se mira con vuestro responsable antes de montarlo.
¿Se pueden sacar las imágenes si algún día cambiamos de sistema?
Sí, y conviene pedirlo por escrito a cualquier proveedor. Las fotos son ficheros vuestros y el export sale con su paciente, su lesión y su fecha en el nombre, no como un volcado sin orden.
