Digitalización de cintas
Una cinta de dos horas tarda dos horas, y te traen catorce en una bolsa
El trabajo no se puede acelerar: hay que reproducirlo todo enterito. Y lo que te dejan es irrepetible, de modo que hay que saber en cada momento qué soporte de quién está dentro de qué máquina.
Describir lo que necesitoLo que no es digitalizar papel
El tiempo de máquina es el coste, y no se comprime
Presupuestar esto es contar horas de reproducción, no páginas. Saber cuántas horas hay comprometidas en la cola es lo que permite dar un plazo que se pueda cumplir.
El original es único y a veces se rompe
Una cinta de 1991 puede partirse al pasar. Hay que anotar en qué estado llegó, qué se hizo para poder leerla y qué se devuelve, porque no hay segunda copia en ningún sitio.
El precio para un taller de una o dos personas
El registro de soportes con la cola de horas es lo único imprescindible, porque es lo que evita perder una cinta y prometer un plazo imposible; el resto se añade después.
Cuántos soportes te entran al mes
Explícanos qué formatos pasas, cuánto tardas y cómo entregas el resultado. Te mandamos cómo quedaría y lo que vale.
Lo que se pregunta en el taller
¿Se puede entregar por enlace con caducidad?
Sí, y es lo habitual cuando son muchas horas: un enlace por encargo con sus archivos. Conviene decidir cuánto tiempo se guarda, porque el espacio es el coste oculto.
¿Qué pasa si una cinta llega inservible?
Se anota su estado al recibirla, antes de tocarla, con foto. Esa nota es lo que permite explicar después por qué ese soporte no dio nada.
