Lubricantes · México
Entregas aceite nuevo y te llevas de vuelta el que ya se usó, en el mismo viaje
La camioneta sale cargada de tambos y regresa cargada de residuo. Y lo que se le vende al taller no lo decide el precio: lo decide una especificación que no admite una equivocación.
Describir lo que necesitoLo que se mueve en los dos sentidos del mismo viaje
El taller pide comprobante y trae media ficha
La ficha del cliente necesita su régimen fiscal y el código postal de su domicilio fiscal. Sin eso no se timbra.
Una especificación equivocada rompe un motor
El mecánico pide por marca y el que despacha ofrece lo que hay. Si la equivalencia no está en el sistema con la aplicación a la que sirve, un cambio bien intencionado termina en una reclamación por un motor, y de esas no se discute: se paga.
El aceite usado es carga de regreso, no basura
Los litros que se recogen hay que saber de qué taller salieron, en qué envase se juntaron y a dónde se llevaron. Sin ese registro por cliente y por viaje, el servicio que hace que el taller te compre a ti no se puede demostrar ni cobrar.
Qué cuesta controlar el granel y la carga de regreso
Tres camionetas y ciento veinte talleres: tramo de arranque. La prioridad es el granel, porque es donde el litro desaparece sin que ningún inventario llegue a notarlo.
Platícanos cuántos talleres surtes
Di cuántos litros mueves al mes y si recoges aceite usado en la misma vuelta.
Dos dudas de distribuidor de lubricantes
¿Se puede llevar el granel servido contra el tanque?
Sí: lo que entró al tanque, lo que se sirvió por cliente y lo que debería quedar, con un aviso en cuanto la diferencia se despega de lo habitual. En un negocio de litros, es donde se escapa el margen todos los meses.
¿Y el aceite usado que recogemos?
Queda por cliente, por viaje y por envase, con su destino. Es el servicio que hace que el taller te compre a ti y no al de la esquina, y hoy casi nunca aparece en ningún papel.
