Banano · Colombia
La cinta dice la semana del racimo, y la planilla de la cuadrilla también se emite
Una finca de banano se mide en cajas por hectárea y se paga en jornales. Las dos cuentas llegan tarde si el campo escribe en papel y la empacadora cuenta al final del turno.
Describir lo que necesitoLo que un ERP agrícola traído de fuera no resuelve en una bananera
El circuito entero hay que montarlo antes del primer corte
En Colombia tu programa pide antes los rangos de numeración a la DIAN y manda cada factura a validar: hasta que la DIAN responde, la factura no existe. Y la nómina viaja con un documento electrónico propio.
Y lo que se le paga a la cuadrilla no se queda en la planilla
No es sólo la factura: el sistema incluye el documento soporte de nómina electrónica, el de compras a quien no está obligado a facturar, los documentos equivalentes electrónicos y el RADIAN.
Lo que cuesta cerrar el corte y el jornal el mismo día
Una finca con empacadora propia y cuadrillas de campo pide la plataforma entera. Lo que lleva la cifra arriba es el devengado del campo cargado al lote, que es lo que nadie tiene hoy.
Cuéntanos cómo llevas hoy la finca
Describe el campo y la empacadora, y abajo aparecen las pantallas marcadas y su tramo.
Dos preguntas desde la finca
¿Se puede registrar la labor en el lote, sin pasar por la oficina?
Sí, desde un equipo en campo, y es la única forma de que el jornal caiga en el lote correcto. Anotar en planilla y digitar al día siguiente es donde entra el error que después nadie puede deshacer.
¿La empacadora puede contar sin parar la línea?
Sí, el conteo entra en la propia línea y la marca viaja con la caja. Contar al cerrar el turno convierte el rechazo en una estimación, y el rechazo es la cifra que decide el precio del lote.
