Fisioterapia
No vendes sesiones: vendes bonos, y nadie sabe cuántas quedan
El paciente compra diez, viene seis, desaparece dos meses y vuelve preguntando. Entre tanto hay tres camillas, dos fisios y una mutua que paga a noventa días.
Describir lo que necesitoDónde se queda corta una agenda normal
El bono es un saldo, no una venta
Cobras diez sesiones de golpe y las entregas durante tres meses. Hasta que no se consumen no son tuyas del todo, y saber cuántas quedan vivas es la mitad de la caja del trimestre.
La mejoría hay que poder enseñarla
Balance articular, escala de dolor, lo que podía hacer en la primera visita y lo que hace hoy. Si eso no queda medido sesión a sesión, el alta es una opinión y la recaída no se explica.
La cifra para una clínica de fisioterapia
Tres o cuatro boxes y recepción caben de sobra en el primer tramo. Un centro con quince fisios y servicio a domicilio ya pide el siguiente, y se cambia en el formulario.
Describe tu clínica y te devolvemos el esquema
Cuenta cómo vendes los bonos y cómo repartes las camillas; el esquema de lo que montaríamos sale al pulsar enviar.
Dudas de las clínicas de fisioterapia
¿Puede el paciente reservar él mismo?
Sí, con una agenda pública que sólo enseña los huecos que tú abras y descuenta del bono al confirmar. Lo que conviene cerrar desde el principio es la política de cancelación, porque si no la reserva libre se come los huecos buenos.
¿Y la historia clínica, que es dato sensible?
Se construye con acceso por profesional, con registro de quién entra en cada ficha y con la exportación lista para cuando el paciente pida lo suyo. Esto es cómo está hecho el software, no un certificado.
¿Vale si damos sesiones a domicilio?
Sí: el fisio lleva la agenda y la ficha en el móvil, firma la sesión allí y el bono se descuenta en el momento. Los desplazamientos se pueden cobrar como un concepto aparte.
