Gestión de almacén
Tres personas en la nave y nadie sabe quién va más atrasado
Un almacén no se gestiona mirando el stock: se gestiona mirando el trabajo. Cuántas entradas quedan por ubicar, cuántos pedidos por preparar y si el camión de las seis va a salir.
Describir lo que necesitoLo que no se ve mirando el inventario
El cuello de botella cambia de sitio cada día
Hoy es la descarga, mañana la preparación. Sin ver la cola de cada tarea se refuerza siempre el mismo punto, que suele ser el que ya iba bien.
Lo que no se mide se reparte a voces
Asignar tareas gritando por la nave funciona con tres personas. Con ocho, lo que pasa es que la mitad del trabajo lo hace la mitad de la gente.
Lo que cuesta gobernar una nave
Esto rara vez va solo: quien lo pide quiere también ubicaciones y preparación, así que el estimador cuenta varios módulos. Para un almacén de cincuenta a doscientas personas, la horquilla es ésta.
Cuéntanos cómo se organiza tu nave
Al enviarlo te devuelve el esquema con las pantallas marcadas y el precio orientativo.
Preguntas sobre la gestión de la nave
¿Esto no es controlar a la gente?
Depende de para qué se use. Los tiempos sirven sobre todo para dimensionar y para discutir con datos cuándo hace falta refuerzo. Si se usan para señalar a nadie, el personal deja de registrar y el sistema se queda ciego en una semana.
¿Funciona con una nave pequeña?
Con tres personas probablemente no compense: la cola la lleváis en la cabeza. A partir de seis u ocho, y sobre todo con varias salidas al día, empieza a notarse mucho.
