Gufi

Interiorismo

El proyecto está aprobado y el sofá que lo sostenía tarda catorce semanas

Lo que vendes es una selección: cada pieza tiene su proveedor, su plazo y su precio, y el día de la entrega todo tiene que estar a la vez en la misma casa.

Describir lo que necesito
Las pantallas de tu estudio de interiorismo
Proyectos y estancias
Cada casa o local por estancias, con su presupuesto aprobado y la fase en la que está.
Selección de piezas
Lo elegido para cada estancia con su referencia, su proveedor, su precio y su foto.
Plazos y pedidos
Qué está pedido, qué está confirmado y qué pieza es la que retrasa la implantación.
Honorarios y comisión
Lo que cobras al cliente por proyecto y lo que te deja el proveedor, separado.
Textil y a medida
Cortinas, tapicerías y carpintería a medida, con la medición y el tejido de cada una.
Día de implantación
La entrega con todo a la vez: qué llega ese día, quién monta y el acta con las fotos finales.

Por qué no es un ERP de obra

El plazo lo marca la pieza más lenta

Una tapicería a medida o una lámpara de importación deciden el día de la implantación. Sin plazos pieza a pieza, la fecha que se da al cliente es un deseo.

Cobras de dos sitios

Honorarios al cliente y margen o comisión del proveedor. Si no está separado por proyecto, no se sabe si el trabajo salió a cuenta o lo salvó un descuento.

El precio en un estudio pequeño

Estudios de dos a ocho personas: con proyectos, compras y honorarios ya se cubre todo el ciclo.

Un módulo
500 €
al mes, para un equipo de 1–10.
Todo el sistema
500 € – 4.000 €
al mes, con varios módulos. En 30 días.
Implantación
0 €
Es cuota. Se corta cuando quieras.
Mover los mandos en el estimador

Cuéntanos cómo son tus proyectos

Describe cómo compras y cómo cobras: sale el esquema de pantallas y su horquilla.

Cómo trabajáis y qué se atasca.

Cuántos sois
Cuánto hay que construir
Cuota mensual con lo que has marcado
500 € – 4.000 €
Sin coste de implantación.

Lo ves al momento. Sin llamadas ni boletines.

Dos dudas

¿Se ve qué pieza bloquea la entrega?

Sí: con el plazo confirmado de cada pedido, la fecha de implantación la pone la pieza más lenta, y eso se ve antes de prometer el día al cliente.

¿Vale si también hacemos la reforma?

Sí, pero conviene separarlo: la obra va por capítulos y la decoración por piezas con plazo. En el mismo proyecto, con dos presupuestos que no se mezclan.