Leña y astilla
La leña que vendes en enero la cortaste hace catorce meses
Entre el monte y la chimenea hay un año de pila secándose, y lo que pagas por el camión de verde no se parece a lo que cobras por el estéreo de encina seca. Sin seguir cada pila, el coste real no aparece nunca.
Describir lo que necesitoDos cosas que ningún programa de almacén contempla
El producto cambia solo mientras lo guardas
La misma pila pesa menos y vale más cada mes que pasa. Lo que hay que seguir es cuándo entró, qué humedad lleva y cuándo está para vender, no una cantidad fija en una estantería.
Se vende en unidades que no son del sistema métrico
Estéreo, metro cúbico apilado, saca grande, remolque. Todo eso es lo mismo medido de distintas maneras, y el cliente pide en la suya. La conversión tiene que estar en el programa, no en la cabeza del que atiende.
Lo que vale para un leñero con secadero
Con las partidas y las pilas ya se sabe qué está para vender y qué costó, que es lo que ahora no se sabe; el reparto por zonas se suma si sirves a varios pueblos.
Dinos cuánta leña mueves al año
Explícanos de dónde compras, cuánto secas y en qué unidad vendes. Vuelves con tus pantallas dibujadas y su coste.
Dudas de secadero
¿Se puede apuntar la humedad con el medidor en la mano?
Sí, desde el móvil junto a la pila: dos o tres lecturas con su fecha. Es lo que permite ver después cuánto tarda en secar cada especie en tu sitio.
¿Vale si además vendo astilla a calderas?
Sí, pero son clientes distintos: la astilla va por toneladas y contrato, no por estéreos a particulares. Conviene llevarlos separados aunque la materia prima sea la misma.
